• Lorena Albornoz VERBO

Fernando Moya en BRINDAR!

Fernando Moya, nuestro invitado número dieciocho en BRINDAR! VERBO en Palacio Duhau, es Fundador y CEO de Ozono Producciones, pionero del show business en Argentina. Produjo a artistas como Celeste Carballo, Los Twist, Los Abuelos de la Nada, Fabiana Cantilo, Charly García, Calamaro, Divididos, Los Pericos, Mercedes Sosa y a Fito Páez.


Ozono Producciones, es una empresa dedicada a la creación, producción y comercialización de experiencias en vivo con formato de exportación y a la producción de eventos internacionales. Shows como Aladdín, Soy Luna, School of Rock, Fuerza Bruta, Radio Disney, Paul McCartney y más.


Si querés ver la entrevista en formato video, podés hacerlo en nuestro canal de YouTube.


Con ustedes, Fernando Moya.






Maximiliano Sardi: ¿Cómo estás Fernando? Fernando Moya CEO de Ozono Producciones desde Fuerza Bruta, tu carrera es mucho más que eso, vamos a hablar de todo.


Fernando Moya: Quizás diría una corrección, soy el Productor de la Compañía.


MS: ¿Cómo arranca tu carrera de Productor?


FM: ¿Cómo arranca en el inicio cero?


MS: Sí.


FM: Como en los chicos en el colegio, con banda de música, show para el colegio, shows para juntar guita para el viaje de egresados y después de eso seguimos. Después del colegio empezó la vida.


MS: Pero ya en ese momento habías decidido que no querías ser el artista.


FM: Era el que organizaba. Como no tocaba, era el que juntaba la plata y me copaba, ya hacía eso, ¿no?. Cuando salgo de ahí, hago primero un viaje afuera, a Europa, de un año más o menos y eso terminó de convencerme de lo que quiero. Ví shows en vivo muy importantes, toda una movida en Londres, nueva para nosotros, que era el Punk Rock y que estaba oculto acá en la Argentina. Viendo esos conciertos dije “cuando vuelva a Buenos Aires tengo que empezar a hacer esto”.


MS: ¿En qué año?.


FM: 1979, mucho tiempo.


MS: No, está bien, principio de los 80


FM: Fines de los 70, principio de los 80.


MS: Igual es difícil decir “voy a ser productor de shows musicales” o “voy a ser productor”.


FM: Creo que no estaba tampoco en mi registro. Imaginate, termino mi viaje en Europa viendo a Led Zeppelin en Nervour para casi 300.000 personas. Me comí un viaje de novela, nunca había visto un concierto para más de 3.000 o 5.000 como mucho y esa experiencia fue muy fuerte. Cuando vuelvo a Buenos Aires, mis amigos estaban tocando, incluso algunos estaban tocando con Los Redondos en ese momento, y empezamos a armar la banda de vuelta y se empezó a hacer, a armar ya con otra mentalidad. Comenzamos a vender entradas, que es lo fundamental para este negocio, y el día que vendimos 1.000 entradas nos cayeron encima y nos dijeron “chicos vengan para acá”, con mucha suerte.


MS: ¿Con qué show hiciste “el salto”?.


FM: Eso era con “Dulce 16”. Con ese grupo entro al mundo de la música y a la agencia de Daniel Grinbank, que en ese momento era representante de Serú Girán, Box Day, Nito Mestre y “Dulce” fue un grupo nuevo, un nuevo sello. Me preguntaron “¿qué otra cosa tenes?” y yo les conté: “una chica que se cruza con nosotros, Celeste Carballo, a mi me encanta como canta, pero no se si puede vender o no, es super rockera”, firmamos a Celeste y fue un pelotazo total. Como artista vendió un montón de discos y arrancó un sello discográfico que después entre DG y SG se firmaron a los Twist, a Los Abuelos de la Nada, a los Gifts, a Fabiana Cantilo, a Andres Calamaro. Fue una movida de los 80 fuertísima.


MS: Por lo menos a Grinbank, siempre me dio la sensación de que él quería ser un Stone más y que armó ese circo solo para poder estar ahí. Lo que vos me contas, no me parece lo mismo, no veo en vos esa aspiración de ser un rockero, ¿o sí?.


FM: No, Daniel era un manager de artistas que, en principio era productor y le tiraban conciertos, para que te des una idea, en Miramar. Yo me lo cruzaba a Daniel en Miramar, como público, sin saber quién era él y demás, pero lo veía con sus conciertos ahí. Y él empezó siendo manager de artistas, lo encontré en ese proceso, creciendo como manager. Yo venía de la nada misma y empecé a trabajar con él, comenzamos a crecer con una compañía discográfica que después desembocó en una radio y más tarde, en los 90, el país nos permite entrar en otra dimensión: la de los shows internacionales y grandes. Dentro de los 80, habíamos hecho tres cosas importantes: Sting en River, el primer concierto de rock que se hizo en el estadio; Tina Turner y Amnesty Tour, que fue un show tremendo, grande y exigente. Fue una prueba de batalla por todos lados.


MS: Entre tantos hitos me imagino que debe ser difícil identificar uno solo que te de orgullo, pero contame sobre uno que hayas disfrutado y que terminaste viendo montado, más allá de lo que haya sucedido arriba del escenario. Uno que vos hayas dicho “wow”.


FM: En ese punto soy mas localista, siempre me dan más ganas y más sensación los artistas propios, con quienes uno trabajó al lado, que los artistas que vienen de afuera, por más que ellos tienen la importancia y peso por sí mismo. Pero quizás podría nombrarte haber hecho por primera vez a los Rolling Stones en Argentina.


MS: ¿Por qué ya vienen con un paquete y es comprar eso?.


FM: Claro, es poco lo que podes aportar ahí desde el lado artístico y de productor. Sí en el diseño del show, en el montaje, en la línea de hacer las cosas bien. Pero los artistas locales son los que te dan esa cosa más de orgullo y más “chapa”. Por ejemplo, los dos de Fito Páez, sin dudarlo; el show de Fuerza Bruta en los Juegos Olímpicos o el del Bicentenario. Siempre esas cosas me gustaron más y me dieron más satisfacción e incluso esa sanción de nervios, de ver cómo va a salir todo, de preocupación y luego ver que el show sale.



MS: Has producido muchos shows con impronta rockera, pero también has hecho de los otros, por ejemplo con “Violeta”. ¿Cómo es ese rol de productor, de saber que a veces sos el dueño del circo y a veces sos uno más dentro de un elenco? ¿Cómo lo manejas? El ego de los artistas, de por sí, ya sabes manejarlo pero digo el tuyo propio.


FM: Yo creo que bien, la verdad paso de los dos lugares sin ningún problema. De hecho si vos ves un poco en retrospectiva mi carrera, siempre estuvo mezclado el ser manager de artistas como producir cosas internacionales. Un buen ejemplo fue después de Amnesty Tour, que vos decís “¿qué hago después?”... y me voy a vender entradas a Cemento, a pelear con Chaban para que no meta más gente. Eso forma parte de uno y, quizás, de poder volver al origen. Cuando “llegaste a algo tan grande”, en vez de buscar el salto mayor, vuelvo un poco al origen, me relajo, es otra conversación. Siempre jugué en la vida con eso, estoy contento de cómo lo hice y como pasé de un estado al otro y disfruto a los dos. Siempre con esa cosita que el mio lo disfruto un poquito más.


MS: Y en este momento ¿Qué estás craneando?. ¿Cómo analizas este momento, que obviamente es de un gran parate para los shows?.


FM: Un parate tremendo. Dos pensamientos completamente distintos. Estaba haciendo una agencia de estas jóvenes, antes de la pandemia y en este contexto le pusimos más garra y nos concentramos en eso, en grabaciones, videos, todas cosas más digitales. Al principio fue una gran frustración cuando empecé a ver en diciembre que se me caían cosas en Asia, en enero en Europa, en febrero en Sudamérica, y pensaba “se me cae todo”. Luego se nos termina cayendo todo en Argentina. Recién en marzo entendí que se estaba cayendo el mundo, fue todo en simultáneo y ahí dije “bueno, las compañías aéreas tienen el mismo problema que vos, los hoteles tienen el mismo problema que vos, quedate tranquilo que esto en algún momento pasará y se acomodará”... Todavía no se acomodó.


MS: Antes de preguntarte cómo imaginas el futuro, ¿Cómo es ir a vender un show al otro extremo del mundo, a China?.


FM: La verdad es que es difícil, pero las circunstancias nos lo hicieron no tan difícil. Habíamos hecho un muy buen show en Corea. La pregunta sería ¿Cómo hicimos Corea?, De casualidad quizás o de rebote por alguien que se interesó en llevar a Fuerza Bruta a Corea. Dentro del grupo empresario había un chino que dijo “esto me lo quiero llevar para China” e hicimos un acuerdo con él, empezamos a trabajar en China hace 6 años y lo fuimos desarrollando con él. Es muy difícil entender al chino, mucho más que al coreano, por su pensamiento político, social, su forma de ser y de carácter, pero creo que tuve la cintura para entenderme con ellos y hasta el día de hoy tengo mis relaciones allá. No son muchas, pero son personas que están pensando en el futuro nuestro dentro del país.


MS: ¿Y ese futuro cómo lo imaginas?.


FM: Cercano.


MS: ¿Por la vacunación?.


FM: Yo creo que por la vacunación nuestra, que es central que la tengamos. Es importante que nosotros podamos estar vacunados y dentro de una sociedad que está un poco más vacunada, para que China nos reciba con menos prejuicios. Porque en estos momentos los hay, además de las restricciones para artistas internacionales. Ojalá se evolucione en Argentina para poder estar en un estatus mejor, llegado el momento de trabajar. Ellos están bastante bien, pero cada tanto tienen un brote y los controlan rápidamente.



MS: Acá y en otros lugares del mundo, ¿se vuelve rápidamente a la cultura?.


FM: No creo que rápido, pero se vuelve a la cultura y a una situación, que para mi, es única y lo digo siempre, incluso en otros momentos sin pandemia: lo nuestro es algo completamente de contacto, de expresión masiva, de juntarse para ver algo, de ir un grupo de amigos a un concierto. Formamos parte de eso, somos generadores de movimientos de gente en masa, lo que sucede al final es como una energía única entre personas, y me parece que al humano no se lo puede reemplazar. Tiene una temperatura, un calor, una expresión y eso para mi, por más streaming que haya o mundo digital, va a ser muy difícil de reemplazarlo. No creo que se reemplace, al menos no lo voy a ver en vida eso.


MS: Si te toca brindar en la vuelta ¿alcanza con una cerveza, un vino o un whisky doble por esa carga emocional contenida?.


FM: Depende la situación y el lugar, puedo estar en cualquiera de las tres situaciones. El vino es una de las cosas que me representa y me gusta mucho como elemento pero pasadas las horas, un buen whisky también me gusta.


MS: ¿Por qué brindamos?.


FM: Porque las cosas vuelvan, para que la gente pueda expresarse y los artistas también. Para que el mundo, que va a ser distinto ya que está cambiando, pueda seguir creciendo y aprendiendo. Estaría bueno que el mundo aprenda de esta pandemia.


MS: Ojalá aprendamos y por ese whisky doble que ya llegará.


FM: Dale.


MS Y FM: Salud.



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