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José María Muscari abre la segunda temporada de BRINDAR!, en el Palacio Duhau

Actualizado: jul 29

¿Quién otro para abrir la segunda temporada de BRINDAR? ¿Quién otro para ocupar el capítulo número 10 del ciclo? Ninguno más que José María Muscari.


Es un actor, dramaturgo y director argentino. Desde su niñez hizo cursos de actuación, luego estudió en la Escuela Municipal de Arte Dramático y complementó su formación con clases de danza contemporánea.


Es productor y director de un sinfín de éxitos de la Avenida Corrientes, como Redes (abril 2021), Sex (presencial, virtual y autoteratro), Falladas, La Casa de Bernarda Alba, Extinguidas, 8 mujeres, entre otros. En muchas de sus obras interviene en la escenografía y la composición teatral, logrando variedad de formatos estéticos. Los circuitos en los que presenta sus espectáculos y la producción también son variados: alterna entre la autogestión, el teatro oficial, el comercial y el independiente.


Si querés ver la entrevista en video, podés hacerlo en nuestro canal de Youtube.


Con ustedes, José María Muscari.



Maximiliano Sardi: Gracias por estar acá, José María Muscari, director de teatro, pero mucho más, casi un DT, un gran armador de equipos y un gran vendedor de sus productos. ¿Cómo te definirías?.


José María Muscari: Me gusta definirme como creador. Siento que soy un creador que a veces actúa, a veces dirige, a veces escribe, a veces está adelante del producto y a veces está atrás o arriba o abajo, pero siento que creador es lo que más engloba. Si bien mi columna vertebral es el teatro, siento que también la televisión, la radio y las redes forman parte de esas patas que le dan entidad a este presente de alguna manera inclasificable que tengo.


MS: ¿Cuál faceta es la que te gusta más? ¿Alguna con la que más te identifiques?.


JMM: Sinceramente, yo siento que el teatro es mi lugar y que, después, la televisión, la radio y las redes es una zona donde me siento cómodo.


MS: Te lo pregunto porque te has convertido, probablemente para el mundo del teatro, en un gran referente en cómo ser exitoso en redes y, sin que suene demasiado chupamedias si querés, sos un tipo que además logra replicar bastante frecuentemente el éxito, lo cual es bastante difícil.


JMM: Sí, no me lo propongo, pero sí creo que confío mucho en lo que hago, creo en mis productos y eso, de alguna manera, creo que llega al otro lado, por las redes o por una nota. Cuando vos me preguntas algo en relación a mis obras o, en este momento, a la vuelta al teatro, a la vuelta de “Sex”, a la vuelta de redes, todo lo que te respondo es lo que de verdad pienso. Tengo 44 años, empecé a dirigir a los 18, tengo más de 66 espectáculos estrenados y, de alguna manera, todo ese background me permite llegar a este presente con las cosas que verdaderamente quiero hacer. Entonces, hay mucha creencia en eso que hago.



MS: En tus dos proyectos más cercanos que estás volviendo a estrenar en la vuelta al teatro, tanto “Sex” como “Redes” tienen distintas cualidades que casi serían un camino a marcar para otro. Gran éxito en redes, de la que sos artífice. Sos un muy buen armador de elencos, casi que sos un DT. Por ahí lo estoy subestimando, pero después el equipo “juega solo”, aunque seguramente no es así y hay un montón de ensayo y preparación. ¿Cuánto le dedicás a cada uno?.


JMM: Cada espectáculo tiene un tiempo de maduración diferente. Quizás para el afuera yo soy un hacedor que pareciera que hago muchas cosas a la vez y en realidad no son tantas, lo que pasa es que tengo la suerte de que mis espectáculos duren en el tiempo, entonces, un espectáculo como “Sex”, que se estrenó hace dos años, convive con uno muy nuevo que es “Redes”, que lo estrené hace un par de meses, vinieron las restricciones y ahora vuelve al teatro, y para la gente quizás yo hice dos obras a la vez. No, hubo dos años de diferencia entre una obra y la otra. Pero para el público, como una obra está presente todo el tiempo, pareciera que me lleva ese tiempito que la hago y la pongo en escena. Yo confío mucho en los tiempos de germinación de cada espectáculo, creo que cada espectáculo requiere un tiempo diferente. “Sex” es un espectáculo que estuvo en mi cabeza mucho tiempo, después en mi computadora, después en los ensayos y finalmente toda la evolución que el espectáculo tuvo y toda la rotación hasta este presente de nueva normalidad. Antes era un espectáculo totalmente inmersivo, donde la compañía de actores se encontraba con el público adentro de determinados cuartos, algo impensado para este nuevo presente. En el medio pandemia, nos volvimos un espectáculo virtual, después de eso volvimos al encuentro con el público en un show de autos y, después de eso, llegamos a este momento, con un espectáculo 360, envolvente, en Gorriti, en donde el público está en su propia burbuja y los actores rodean la situación para romper la convencionalidad del espectáculo en ese escenario.


MS: ¿Qué buscabas con “Sex” cuando lo craneaste por primera vez? Hoy vuelve a estar en boca “Estudio 54”, creo que tiene un poco ese espíritu de una noche muy sexual, de reviente, donde uno además termina participando y que, a veces los espectadores no quieren que los toquen, pero en el caso de “Sex” eso termina ganando.


JMM: En realidad, lo que quería antes de estrenar “Sex” es lo mismo que quiero cada vez que estreno una obra, te podría contestar lo mismo para “Redes” o cuando hice “La Casa de Bernarda Alba” o cuando dirigí un Brecht con Claudia Lapacó: siempre cumplo mis propios deseos. Creo que hago los espectáculos que a mí me gustaría ver, los que yo siento que a mí me darían ganas de ir como espectador. Por eso, ahí aparece esa creencia de la que te hablaba: cuando ahora te cuento lo que estoy haciendo, no siento que te estoy vendiendo algo; siento que te estoy compartiendo mi vibra. Si creo que, lo que hizo “Sex”, a lo largo de toda la experiencia y hasta el presente, es recuperar una noche perdida. Hablo de los años 90, Ave Porco, El Moroco y El Dorado, como lugares que ya no están. Hablo del verdadero encuentro de la gente en el evento de la noche porteña. Hablo de algo de la esencia del paracultural. Si bien es un espectáculo totalmente on, con actores totalmente reconocidos como Diego Ramos, Romina Ricci, Noelia Marzol, Felipe Colombo, Adabel Guerrero, el “Tucu” López, personas que todo el mundo las conoce, pero con una esencia o una impronta bastante alternativa, rupturista, vanguardista, diferente y, como vos decías, creo que el espectáculo contiene a los dos espectadores: al que simplemente tiene la actitud de ir y vivenciar una experiencia diferente a una obra de teatro y no ser parte, y también al otro espectador, más interactivo, que le copa que algo de eso lo empiece a rodear y llegue a su mensa y, con distancia y protocolo, igualmente aparezca algo del orden de lo corrompido.


MS: Te escucho y recuerdo mucho sobre tus éxitos, que tienen que ver en alguna parte con algo marketinero, pero desde la esencia del marketing que es entender a quién vas y cómo le llegás. Lo lograste tanto con “Bernarda Alba” como con “Sex” que, puede haber algún contacto entre los públicos, pero parecen dos franjas totalmente diferentes…


JMM: Lo son…



MS: Bueno, muchos entienden cómo piensan los más chicos, otros los más grandes, pero vos solés tener éxitos en distintas canchas.


JMM: Muy relacionado con esa reflexión es el presente. “Sex” es un espectáculo prohibido para menores de 18 años, con reservas, es decir, si no tenés 18 años no podés venir al espectáculo porque tiene desnudos, escenas provocadoras y un montón de cosas que no está bueno que los vea nadie menor de 18 años. Y mi otro espectáculo, “Redes”, es uno apto para todo público en donde, en la conformación del elenco, se incluye la actuación de una niña de nueve años. O sea, diametralmente opuesto a “Sex”, apunta a todo el mundo, trabaja con influencers que conviven con Inés Estévez, que es una actriz totalmente legitimada, pero la impronta del espectáculo es que reflexiona sobre el mundo de las redes desde los propios generadores de material en las redes. Para eso está Grego Rosello, Nati Jota, Bimbo Godoy, Connie Isla, Lucas Espadafora, Cande Molfese, nombres muy poderosos dentro de las redes, pero cuando yo veo los dos espectáculos, a pesar de que tienen mi impronta, mi sello, incluso la misma productora, no dejan de ser espectáculos verdaderamente opuestos. Uno apuesta a que venga toda la familia, incluso la gente más teen, como en “Redes”, y otro apuesta a la gente que no es para nada ese perfil.


MS: Nombrabas actores y gente que ya tenía una carrera, pero en muchos casos tus obras y lo que rodea, esa mística que logras construir, funciona en muchos casos como trampolín, digamos. Cachete cierra, sale de “Sex” y termina siendo una de las estrellas del show de Marcelo Tinelli. ¿Se da un poco eso? ¿Lo identificás? ¿En algún momento pensás “che, los tengo que empezar a representar yo y pedirles un porcentaje cuando van a lo de Marcelo”?.


JMM: No, no, no, para nada, no me pasa eso. Sí me alegra mucho que determinados actores, incluso gente desconocida que forma parte de un espectáculo mío, comience a tener más visibilidad o que el show on de la televisión preste atención. No me parece una casualidad que, por ejemplo, Romina Ricci en este momento sea parte de Showmatch y sea protagonista de “Sex”. Me parece que está buenísimo y que el gran público descubre a una actriz que la conoce de toda la vida de actuar, pero que no le conocen la personalidad, la impronta que puede tener para imitar a Fito Páez, como lo hizo hace poco tiempo, o para jugar con una impronta diferente a la que uno le conoce a Romina Ricci de toda la vida, porque la viste actuando personajes. Creo que lo mismo pasa con Inés Estévez en “Redes”, es la primera vez que Inés sube a un escenario y no hace un personaje, sino que es ella, atravesada por un discurso, un texto y una reflexión a la que te lleva el espectáculo, ese choque de cultura entre una mujer generacionalmente opuesta al mundo de los influencers y alguien que no es influencer, sino que es actriz y que se encuentra con ese otro universo. A mí me encanta que, de alguna manera, tengo la impronta, la capacidad, la actitud de parar y mirar a determinados actores o actrices. En un momento quizás también hablaba mucho de la recuperación en mis espectáculos, con obras como “Extinguidas” o, en su momento, poner a Norma Pons a protagonizar “La Casa de Bernarda Alba”. Después esos actores o actrices que antes no estaban en el raid mediático, comienzan a estarlo y me parece que está buenísimo, porque habla de la “remasterización” de determinadas personas que tienen muchísimo para seguir dando.


MS: Evidentemente, creo que sos un gran scout de tus propios productos. Me hablaste todo de tus proyectos, ¿cuánto hay de espacio personal en todo eso? ¿O es parte de tu vida estar a full con lo que estás haciendo, con lo que estás creando, con lo que está por venir?.


JMM: Es una mezcla. Por un lado mi vida es a full lo que hago y por otro lado también tengo mucho espacio en mi vida que excluye el trabajo. Soy una persona que entrena todos los días, que no tiene nada que ver con el trabajo, comparto todos los domingos con mi familia, me veo con mis amigos una vez por semana y cenamos, miro mis series en Netflix, en este momento no estoy enamorado, pero cuando lo estuve, estuve en pareja. No es que sólo el trabajo ocupa tiempo en mi agenda, sino que trato de alquimizarlo con el objetivo de tener una buena vida. Creo que alguien que, en mi caso, se la pasa gestando material, creando contenidos, si yo tengo una vida de mierda, mi producción también va a ser una mierda. Por lo cual, trato de tener la mejor vida posible para que mi producción también sea la mejor posible. La mejor vida posible es tener espacio de ocio, hacer consumos culturales, tener una vida afectiva fructífera, poder tener una vida por fuera de lo laboral que verdaderamente me nutra para cuando tengo que generar cosas laborales.



MS: Enumeramos varios éxitos. En el día a día, cuando tenés que brindar, ¿por qué brindas?.


JMM: En este momento tan atípico que nos toca vivir, brindo porque no tuve coronavirus y espero no tenerlo…


MS: ¿Estás vacunado?.


JMM: Sí, tengo la primera dosis. Brindo porque tuve trabajo antes, durante y espero que después de la pandemia y eso es un montón. Brindo porque tengo a mis afectos conmigo. Brindo porque puedo vivir de mi trabajo en un país en donde muy poca gente puede vivir de lo que les gusta y a veces incluso no pueden vivir.


MS: ¿Qué tan frecuentemente te “golpean la puerta” para pedirte una mano?.


JMM: Muy frecuentemente, sobre todo ahora con las redes sociales donde, de alguna manera, uno tiene una especie de vínculo continuo con cualquiera que te quiera hablar. Me pasa muy frecuentemente de actores que me escriben por mail o consiguen mi teléfono para pedirme que los tenga en cuenta. Mucha gente “común” que quizás ve que mis espectáculos son como una usina de trabajo.


MS: Si marco los cuadraditos de acá a fin de año, ¿vos creés que tengo chances?.


JMM: Sí, yo creo que sí.


MS: Bueno, brindemos por eso.


JMM: ¡Brindemos por eso, por tus chances!.


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