• Lorena Albornoz VERBO

Pablo Casas en BRINDAR!

Es Abogado por la UBA y tiene especializaciones en la Université Paris, UDESA y la Universidad de León. Es profesor de las cátedras de Derecho Humanos y Derecho Constitucional CBC de la UBA.


Actualmente oficia como Juez Penal del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires, donde se especializa en delitos informáticos, privacidad de datos y demás.


Si querés ver la entrevista en formato video, podés hacerlo en nuestro canal de YouTube.


Con ustedes, Pablo Casas.






Maximiliano Sardi: Pablo, ¿cómo estás? Bienvenido.


Pablo Casas: Gracias Maxi, todo bien.


MS: Pablo Casas, juez. Antes de ser juez, que es algo que te redefine. ¿Qué eras antes de ser juez?.


PC: Intenté siempre ser una persona, intento serlo. Estudié derecho, toda mi vida me dediqué a la justicia y entré a trabajar en el Poder Judicial a los 19 años, asique el Poder Judicial y yo tenemos bastantes años en común ya pero siempre me consideré una persona y me encanta pensar acerca de eso, de que es lo que se pretende cuando se dice “Sos juez”, trabajo de juez.


MS: Te pregunto porque es una profesión casi vitalicia. Uno deja de ser juez casi cuando se muere, está planteado así por lo menos en los términos.


PC: Si, acá en nuestro país.


MS: Nadie dice “bueno no quiero ser más juez”.


PC: Si, hay casos donde se deja de ser juez. Ya no todos los cargos en la Argentina son vitalicios, en la Corte Suprema a los 75 años, por una cuestión de edad dejas de serlo y en otros países es de otra manera. Si es una función esencial en términos democráticos, es algo muy importante, como toda la distribución del poder y toda la forma en la cual nos organizamos para vivir en comunidad, desde ahí es una función importante si se quiere, pero no es más importante que ninguna otra, que tu profesión y la de tantas otras personas.


MS: Bueno, o lo contrario, últimamente se han convertido en parte del escrutinio público constante y hasta del objeto de los golpes del poder político de turno también, ¿no?. ¿Se siente eso en la profesión?.


PC: Se siente, se vive personalmente como un dilema. Creemos que hay varias razones para que la comunidad tenga los niveles de confianza para lo que hacemos, pero a veces suena injusto, a veces suena recortado pero entendemos, entendemos la dinámica del poder, entendemos la dinámica de la política, entendemos la dinámica de los medios de comunicación pero muchas veces las cosas que salen bien en el Poder Judicial no son noticia, vos lo sabes, es muy complicado contar una historia con algo que está bien y que sale bien. Siempre las historias necesitan un conflicto y bueno ahí estamos. También tenemos que poner la cara, rendir cuentas, tenemos que poder hablarle a las personas de la comunidad respecto de qué es lo que hacemos y cómo lo hacemos.



MS: Por ahí es hasta parecido al periodismo en eso, antes, el de hoy está también con una especie de lucha interna y de revisión interna, todavía el Poder Judicial aparece como una movida un poco corporativa.


PC: Si, creo que toda la comunidad se vio atravesada por una reformulación y eso impactó obviamente en todas las actividades de las personas. La tecnología jugó en esto o está jugando un papel muy importante con muchos desafíos . Siempre hago está aclaración cuando hablamos de la irrupción tecnológica que hay muchas personas que en el mundo todavía no acceden, pero lo cierto es que pareciera que la tecnología nos atravesó y modificó la forma en la cual entendemos la vida y como nos relacionamos, y eso obviamente impactó en todas las áreas y el Poder Judicial también se está revisando en sus formas de actuar porque la demanda comunitaria y la posibilidad que da de estar mucho más cerca con las personas de la sociedad, hace que tengamos que poder explicar lo que hacemos de otra forma.


MS: Marcaste ahí dos o tres puntos que son interesantes. Primero la nuevas tecnologías, en la manera de poder conectarse con la sociedad, la manera de comunicar lo que se hace en el día a día de decir “bueno ok”, a veces hay cosas que salen mal, pero durante el día a día si queres ir a revisar esto es lo que hacemos, lo cual lleva a un segundo punto ese acceso a la información donde hay muchas dudas, sobre varios aspectos que tiene que ver con el Estado, pero por ahí específicamente también con la justicia. ¿Se ha cambiado? ¿Se está en proceso de cambio en ese sentido?.


PC: Si, me toca ser parte de quienes estamos trabajando para que eso se modifique. Se está modificando a nivel mundial, regionalmente y localmente tenemos mucha incidencia en está política pública de lo que se conoce como “estados abiertos” particularmente “justicia abierta” en mi caso donde se hace eso, se transparenta lo que se hace con protección de datos personales también. Siempre hago esa aclaración porque...


MS: ¿Qué haces un enigmático? Tiras un “persona” no, un chiste.


PC: Si, en realidad lo hacemos porque conocemos y somos muy conscientes en los ambientes digitales se conocen como el perfilamiento y los desafíos que hay en términos éticos porque eso provoca mucho sesgo y aplicación de sesgo y aumenta discriminaciones que hoy se sufren y la posibilidad de impactar de manera negativa es tan probable como la manera positiva que tienen de impactar la cuestión de manejo de datos a nivel tecnológico hoy, que “los datos son el petróleo de la era” es una frase que se conoce, una frase hecha pero es muy cierta, entonces tenemos que tener cuidado con la protección de esos datos, porque insisto los invito a que recorran cualquier buscador en términos de los desafíos de protección de datos personales y van a encontrar incluso series en Netflix que fueron muy exitosas.


MS: Marcabas algo que me parece importante y aparte es un tema de discusión permanente, del sesgo hacia el afuera pero ¿lo existe hacia el adentro también de los propios jueces? claramente no son algoritmos, son personas. Y segundo, de algo que está muy presente, este sesgo no solamente por una cuestión de dónde viene esa persona, de la procedencia geográfica sino también por una cuestión de género.


PC: Sí obviamente cuando se habla de los sesgos en los ambientes digitales no son más que los propios sesgos que tenemos como personas. El gran trabajo que tenemos que seguir haciendo en términos de, justamente nivelar esas cuestiones que hacen a una discriminación, a sufrimiento de violencia por el hecho de haber nacido con un sexo asignado por naturaleza, por una etnia, por un color de piel. Hay muchas circunstancias que hacen a que sea urgente en términos de la concepción de los derechos humanos de las personas, donde tenemos que entender que la diversidad y la diferencia no puede hacer que…



MS: ¿Te ha tocado a vos? ¿Te ha tocado cuestionarte un fallo que digas “che hubiera fallado distinto si seria mujer” “hubiera fallado distinto acá si yo viniera de otro lado”?.


PC: Si, sin dudas el ejercicio lo hago permanentemente. Siempre fui muy consciente de mis privilegios en la vida, últimamente incluso reconocí el gran privilegio o el privilegio que significó nacer varón en está sociedad pero también reconozco el privilegio de oportunidades sobre todo. Provengo de una familia donde soy el primer profesional de mi familia, tampoco es que estaba lleno de privilegios en mi historia personal pero el esfuerzo y las oportunidades que tuvieron en mi familia, como la de muchas personas de nuestra comunidad, hizo que yo pudiera acceder a cosas que después tomé conciencia que otras personas no tienen chances ni siquiera de soñar con alcanzar o tener la oportunidad de acceder. Una cosa que siempre uso hace poco tiempo, en términos de pensar la masculinidad de que tenemos para aportar en está cuestión de a los géneros y a la situación de la diversidad, tiene que ver con que fui muy consciente de que no me paso algo nunca en la vida que le atraviesan mujeres y géneros subalternos que es salir con libertad a caminar por la calle. Algo tan sencillo de que no se vea modificada mi dirección por donde caminar y que cuando preguntas a tu alrededor, toda mujer en algún momento sintió temor en la calle porque los varones, por circunstancias muy complejas. Solemos generar una situación violenta en el espacio público al ser mujer y la verdad es que eso dije “guau” como condiciona la vida de una forma que a mi nunca se me condicionó y eso llevado a otras escalas obviamente en lo que se conoce como el “techo de cristal”, el acceso a oportunidades en el ámbito laboral, a la cuestión de las tareas domésticas y a la asignación de roles tradicionales.


MS: Bueno eso hace todo obviamente a hacer sociedades más justas sin la necesidad de estar impartiendo justicia, o si o se imparte de otra manera, volviendo a esto a la pregunta inicial al ser juez, que me parece que a veces a uno lo cruza, es como ser arbitro que por ahí tenés la necesidad de pitar en el día a día en distintos momentos. ¿Tenés ese impulso? es decir “no mitad de vaso acá, mitad de vaso allá” ¿Sos un tipo que imparte justicia en otras áreas de tu vida?.


PC: En otras áreas de mi vida, mi hija mayor ya me lo dijo en términos filosóficos “Sos Neo-kantian”. Si lamentablemente o no, soy una persona como te dije, y me sale naturalmente de buscar eso. De Kant hay algo que siempre me gusto esto de la universalización de la conducta, de pensar “bueno qué pasaría si todos hiciéramos esto” me parece que al menos da una buena regla, un buen parámetro de qué hacer. Y la verdad que, otra vez, en honor a Lara lo tengo que reconocer y a Camila.


MS: Y en función de eso, ¿brindas por esas cuestiones?. ¿Cuestiones de justicia o cuando brindas, brindas por cosas más chiquitas?


PC: Brindo por cosas chiquitas y también cuando tengo que brindar sobre todo en lo que hace a mi función es en la canalización de conflictos, la disminución de la violencia y en la generación de más oportunidades.


MS: Bien, brindemos por eso entonces. Gracias.


PC: A vos.

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