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La nueva normalidad en las oficinas: el caso WeWork

Conversamos con Tomás Calusio, Director de WeWork Argentina, sobre la actualidad de la compañía a nivel mundial y local, así como la transformación de su modelo de negocio para hacer frente a los cambios que introdujo la pandemia.



“Observamos un gran cambio en la industria inmobiliaria corporativa como resultado del virus”, comienza Tomás Calusio, Director de WeWork Argentina. “Vemos que, en el corto plazo, las empresas buscan contratos más flexibles y opciones para distribuir a sus empleados en distintas ubicaciones, en lugar de una sola".


"A largo plazo observamos que cada vez más empresas grandes, como por ejemplo las pertenecientes al ranking Fortune 500, tienen cierta reticencia a mantener sus propios arrendamientos tradicionales y, en cambio, ven mayor utilidad en optar por espacios de oficina administrados por terceros como WeWork”, relata. “Estas grandes compañías están reconsiderando sus contratos tradicionales firmados generalmente a largo plazo, en la búsqueda de una estructura que les permita escalar o disminuir fácilmente según su crecimiento y adaptarse a los desafíos sin precedentes que traerán los próximos 3 años. En ese sentido, los proveedores de espacios de trabajo flexibles como nosotros, permitimos a las empresas firmar contratos por el tiempo deseado, trabajar en diferentes sedes y en un ambiente seguro, diseñado para fomentar la productividad y la colaboración".


"Un ejemplo de ésto es nuestro modelo “hub and spoke”, en donde las empresas tienen una ubicación central y varios espacios flexibles por la ciudad, dando a sus empleados la opción de trabajar donde les sea más conveniente y así evitar traslados diarios en transporte público, disminuyendo el riesgo de contagio y mejorando su calidad de vida. Opciones como esta simplemente no están al alcance de los propietarios tradicionales, a causa del alto nivel de inversión que requiere, y que nosotros ya hemos realizado”, destacó.



WeWork es el referente mundial de espacios de trabajo como servicio: con más de 800 locaciones en más de 154 ciudades de todo el mundo, sus edificios de oficinas prestan sus servicios a todo tipo de empresas, desde las pequeñas y medianas, hasta las gigantes como Microsoft, Pfizer, Samsung, Sprint, Visa, Santander y Bank of America. Teniendo en cuenta que la pandemia y el aislamiento social impuesto como medida paliativa aceleraron dramáticamente la implementación del teletrabajo en todo el mundo, poniendo en duda la necesidad de contar con oficinas, cabría esperar que el modelo de negocios de la compañía se haya resentido.

“Siendo nuestro negocio de espacios físicos, estoy seguro que es fácil imaginar el gran desafío que tuvo la compañía cuando apareció la pandemia en las diferentes regiones a principio de año. A medida que el COVID-19 sigue aumentando en varios países, algunos empleadores dieron por muerta a la oficina y apostaron por el teletrabajo como mejor herramienta para enfrentar el futuro. No obstante, varias experiencias de años pasados y sobre todo de los últimos dos meses, están demostrando lo contrario. Comenzamos a descubrir limitaciones que antes no veíamos y que tienen un impacto más profundo en nuestro desempeño y en el de las empresas: cada vez es más frecuente sentir un mayor grado de agotamiento físico o mental, trabajar más horas o percibir una disminución de la creatividad, entre otras problemáticas del teletrabajo. Compañías como IBM, Best Buy, Bank of America o AT&T afirman que, al implementar el trabajo remoto durante la última década, la creatividad y la innovación se vieron afectadas, al tiempo que los empleados dijeron sentirse marginados, disminuyendo su nivel de lealtad a la organización”, comenta. “Por naturaleza, somos animales sociales. Las relaciones y el contacto interpersonal benefician tangiblemente la salud mental y física. Las reuniones cara a cara y la colaboración son vitales para mantener a los empleados motivados y generar nuevas ideas. Los equipos que trabajan en el mismo espacio tienen mayor facilidad a la hora de generar confianza y tomar decisiones rápidamente, y se sienten más seguros en sus equipos cuando pueden verse físicamente e interactuar, ver la expresión corporal y la emoción con la que comparten sus opiniones”, reflexiona Calusio.


“Lo que sí planteó la pandemia es la necesidad de contar con espacios de trabajo flexibles en donde el teletrabajo y la oficina se complementen, y se den como opciones para los colaboradores", apunta.

"El más reciente estudio realizado por The Hallman Place Strategies en alianza con Réplica encontró que el 70% de las personas quieren trabajar la mayoría de la semana desde sus oficinas y han empezado a demandar mayor flexibilidad a sus empresas”. Sobre este punto, Calusio agrega un dato que va en contra de lo que uno podría imaginar a priori: “Los Millennials y la Generación Z no quieren ser la “Generación Zoom”. El 81% de los Millennials encuestados y el 82% de la Generación Z se sienten menos conectados mientras trabajan desde casa, al tiempo que el 57% de los Millennials y el 61% de la Generación Z dicen que la cantidad de tiempo que pasan en videollamadas diariamente dificulta la ejecución de las tareas y disminuye la productividad”.



Al mirar la historia de la compañía, una palabra que puede describirla es “resiliencia”: a fines del año pasado la WeWork suspendió su IPO (sigla en inglés para “Oferta Pública Inicial”, lo que dicho coloquialmente significa cotizar en bolsa), el CEO de la firma fue obligado a dar un paso al costado, su valuación cayó de U$S47.000 millones a U$S5.000 millones y tuvieron que despedir a 4.000 empleados en todo el mundo. La pandemia vino a terminar de empujar un necesario proceso de transformación y reorientación de la estrategia corporativa. “Definitivamente, hoy WeWork no es la compañía de años pasados: tenemos nuevo liderazgo global, nuevos planes de desarrollo empresarial, nueva estrategia de crecimiento, etc. Se estableció un plan estratégico de cinco años para volver a encaminar a la compañía y que no sólo sea rentable como negocio, sino que siga siendo el líder a nivel global como proveedor de espacios de trabajo, cambiando la manera de trabajar del mundo. A medida que avanzamos en 2020, continuamos enfocándonos en ser más eficientes para reducir la salida de efectivo, contener nuestros costos, optimizar nuestra cartera de bienes raíces al salir de lugares que no son rentables y crecer en mercados donde vemos demanda empresarial. Si bien algunos aseguran que es el final de la oficina, los datos que vemos sobre nuestro producto central aseguran que sigue habiendo demanda, contribuyendo a que las ventas en junio vuelvan a niveles anteriores al COVID (febrero). A medida que las ventas en el segmento de PYMES han seguido creciendo, también lo han hecho las ventas para el segmento Enterprise (multinacionales), creciendo a casi el doble de la tasa de las primeras. Por ejemplo, las ventas de escritorios a multinacionales se triplicaron en 3 años, habida cuenta que en el primer trimestre de 2017 vendimos aproximadamente 13,000 escritorios y en el primer trimestre de este año, fueron más de 39,000 unidades. Al mismo tiempo el número de escritorios ocupados por grandes compañías aumentó 15 veces en tres años, pasando de 19,000 escritorios en el primer trimestre de 2017 a 284,000 escritorios en el primer trimestre de 2020. Por último, el segmento Enterprise representó más del 50% de los ingresos principales de WeWork por primera vez en el segundo trimestre de este año”, relata.



Consultado sobre los cambios implementados por la compañía para adaptar el entorno laboral a las nuevas demandas introducidas por el COVID-19, Calusio resaltó la implementación de un plan de bioseguridad dividido en 3 pilares: distanciamiento profesional, limpieza e higiene, y señalización conductual. “Para ello, se tomó la experiencia vivida en algunos países como China donde WeWork cuenta con más de 100 edificios, que luego sirvió como referencia para aplicar lo aprendido en los otros 38 países donde tenemos presencia. Allí se instalaron sistemas de HVAC (Heating, Ventilation and Air Conditioning), un sistema de climatización que tiene como meta proporcionar un ambiente interior cuya temperatura, tasa de humedad y purificación del aire sean cómodos, haciendo el aire fluya constantemente y ayude a eliminar las impurezas del aire, permitiendo brindar un entorno de seguridad. Adicionalmente se reforzó la sanitización con rutinas de limpieza en áreas de alto tránsito y se instalaron puestos de gel antibacterial, además de incorporar señalización pensada estratégicamente para mantener la higiene personal y de los espacios. Por último, priorizamos los espacios personales rediseñando la distribución de salas de reuniones y áreas comunes para mantener una sana distancia”, destacó.


Finalmente, haciendo un análisis de la filial local, que cuenta con 3.000 miembros y 6 edificios, Calusio destacó que la prioridad absoluta estuvo puesta en garantizar siempre la salud y la seguridad de colaboradores, miembros y proveedores. A causa de esto, emprendieron un proceso de adaptación de sus edificios, llegando a crear rotación de personal, protocolos profundos de desinfección, etc. “Tuvimos que asegurarnos de ser rápidos para adaptar nuestro producto a los nuevos estándares, siendo principalmente los miembros quienes tienen mayores expectativas de limpieza para cuando regresen a la oficina. Es lo normal y en WeWork, nos tomamos en serio esas preocupaciones. Desde un punto de vista comercial, en cada país en el que operamos, nuestros equipos han pasado los últimos meses hablando con los miembros individualmente para comprender cómo podemos apoyarlos mejor durante este tiempo, teniendo en cuenta que nuestra base de clientes es muy diversa. Tenemos compañías que crecieron durante la crisis, empresas que tuvieron que reducir sus operaciones, compañías que decidieron implementar permanentemente un esquema de rotación con sus equipos, no teniendo a todos en la oficina al mismo tiempo o incluso, clientes que llegaron a dividir su fuerza laboral en diferentes lugares para evitar desplazamientos. En todos estos casos, la flexibilidad fue clave para poder adaptar nuestros servicios a sus necesidades, ofreciendo membresías flexibles para dar solución a estos requerimientos”, cierra el directivo.


Con una normalidad que poco a poco empieza a verse y con un horizonte (algo) más claro, respecto del momento en el que la vacuna contra el Coronavirus estará lista, son cada vez más los equipos de trabajo que empiezan a pensar en cómo adaptar su entorno laboral a los nuevos estándares de higiene y seguridad. Sin dudas, WeWork está listo para ser una de las principales soluciones, a todo tipo de empresas.



VERBO agradece a Grupo Mass por su colaboración.


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